La validación emocional en la adolescencia

La importancia de la validación emocional en adolescentes: Qué decir y qué no decir como padres y madres

La adolescencia es una etapa compleja y tumultuosa para los jóvenes, donde experimentan cambios físicos, emocionales y sociales significativos. Como padres y madres, nuestro papel en esta fase crucial es fundamental para apoyar y guiar a nuestros hijos e hijas mientras navegan por las aguas turbulentas de la adolescencia. Una de las herramientas más poderosas que podemos utilizar es la validación emocional, ya que puede tener un impacto profundo en su bienestar emocional y en la fortaleza de nuestra relación con ellos. En este artículo, exploraremos por qué la validación emocional es tan importante y qué cosas decir y qué cosas evitar al comunicarnos con nuestros adolescentes.

¿Qué es la Validación Emocional y por qué es importante?

La validación emocional implica reconocer y aceptar los sentimientos y emociones de nuestros hijos e hijas adolescentes, incluso si no entendemos completamente la razón detrás de esos sentimientos. Cuando validamos las emociones de nuestros hijos e hijas, les transmitimos el mensaje de que sus sentimientos son legítimos y que están siendo escuchados y comprendidos.

Esto es crucial porque:

  1. Fortalece el vínculo: La validación emocional crea una conexión emocional más profunda entre padres e hijos adolescentes. Cuando se sienten comprendidos y apoyados, están más dispuestos a acudir a nosotros en busca de orientación y consuelo.
  2. Promueve la confianza y la autoestima: Al validar sus emociones, les damos la seguridad de que sus sentimientos son válidos, lo que puede aumentar su confianza y autoestima, y ayudarles a desarrollar una imagen positiva de sí mismos.
  3. Desarrolla habilidades de autorregulación: Al reconocer y validar sus emociones, les enseñamos a identificar y gestionar sus sentimientos de manera saludable, en lugar de reprimirlos o expresarlos de manera inapropiada.
  4. Fomenta una comunicación abierta: La validación emocional crea un ambiente donde los adolescentes se sienten cómodos expresando sus pensamientos y sentimientos, lo que favorece una comunicación abierta y efectiva.

Qué decir y qué no decir:

Es esencial que nuestras palabras reflejen nuestra intención de validar las emociones de nuestros hijos en lugar de minimizarlas o ignorarlas. Aquí hay algunas pautas sobre qué decir y qué evitar decir:

Cosas que decir en la validación emocional:

  1. «Entiendo que estás sintiendo mucha frustración en este momento. Cuéntame más al respecto.» Escuchar activamente y pedirles que compartan más sobre lo que sienten les muestra que estamos interesados en sus emociones y dispuestos a entenderlas.
  2. «Es normal sentirse así en esta situación. Todos experimentamos emociones intensas en momentos difíciles.» Validar la normalidad de sus emociones les ayuda a sentirse menos solos en sus experiencias emocionales.
  3. «Gracias por compartir tus sentimientos conmigo. Me importa mucho cómo te sientes.» Agradecerles por expresar sus emociones refuerza la idea de que sus sentimientos son importantes para nosotros.
  4. «¿Hay algo que pueda hacer para apoyarte o ayudarte a sentirte mejor?» Ofrecer ayuda y apoyo muestra que estamos dispuestos a estar allí para ellos, sin juzgar o criticar.

Cosas que evitar decir:

  1. «No te pongas triste, no es para tanto.» Minimizar sus emociones puede hacer que se sientan incomprendidos y desvalorizados.
  2. «No llores, los adolescentes no deberían llorar.» Prohibir expresar emociones, como llorar, puede llevar a una represión emocional poco saludable.
  3. «Tienes que ser fuerte y superarlo.» Exigirles que sean fuertes y no muestren vulnerabilidad puede inhibir la apertura emocional.
  4. «¿Por qué te sientes así? No tiene sentido.» Cuestionar la lógica detrás de sus emociones puede hacer que se sientan juzgados y se cierren emocionalmente.

La validación emocional es una herramienta muy poderosa y básica para construir una relación sólida y amorosa con nuestros hijos adolescentes. Al escuchar activamente, reconocer y aceptar sus emociones, les estamos brindando un valioso apoyo emocional que les permitirá enfrentar los desafíos de la adolescencia con mayor confianza y resiliencia. Recuerda que aunque no siempre entendamos sus emociones, nuestra disposición a validarlas es lo que realmente importa para ellos y ellas.

Desde Eduko consideramos la validación emocional una de las claves para poder trabajar con los y las adolescentes. Si quieres saber más, contacta con nosotras.

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Más sobre mí...

Si hay algo que me define es la alta sensibilidad. La escucha activa, la paciencia y la calma son parte natural de mí. Soy profundamente creativa y encuentro expresión en la pintura, la escritura y la costura. Dedico tiempo a cuidarme y conocerme, un viaje desafiante y hermoso que transito a través del yoga, la meditación y la biodanza.

Me considero una viajera callejera, enamorada de la gastronomía, de la cocina y de descubrir rincones a pie de calle.

Me formé en terapias energéticas y en psicosomática, fascinada por cómo cada emoción y cada vivencia dejan huella en el cuerpo. También completé un curso de Bienestar e Inteligencia Emocional con Eleva, un paso más en mi propio crecimiento.

Voluntariado

Desde hace unos años colaboro como voluntaria en La Niña Amarilla, donde he tenido la oportunidad de participar en charlas de prevención del suicidio junto a Isthar. Además, soy socia de Desata tu Potencial, donde continúo formándome, y desde el año pasado acompaño como voluntaria en La Akademia.

Ahora, en Eduko, inicio una nueva etapa como voluntaria, compartiendo esa creatividad, presencia y sensibilidad que me han ayudado a reconstruirme y a vivir desde un lugar más auténtico.

Por eso, hace ya tiempo que decidí cambiar de carrera profesional y aprovechar todo lo que había aprendido a lo largo de estos últimos 20 años en empresas punteras en su sector, para poder utilizarlo y ayudar a todo aquel que quiera y lo necesite, a encontrar cuál es su propósito profesional y qué es lo que realmente le mueve en la vida y que es lo que realmente quiere hacer con ella. Por eso me formé como coach y me especialicé en coaching de propósito de vida y profesional.

Me encanta ver cuando la gente pierde el miedo a hablar y expresar cómo se siente, me encanta la creatividad y la gente que se reinventa, la que siempre quiere seguir aprendiendo y no teme reconocer sus fallos. Me encanta la gente que se lo cuestiona todo y quiere seguir adelante, la gente valiente y la resiliente. La que pide ayuda cuando siente que la necesita y la que ayuda a los demás sin pedir nada a cambio. Me encanta la gente que se entrega y sabe disfrutar de verdad de la vida, la que se ríe de sí misma y con los demás, la que se permite llorar cuando algo o alguien le hacen daño y la que respeta y se respeta.

Ya lo he dicho al principio, soy una apasionada de la gente, ¿qué le vamos a hacer? no soy perfecta! Me encanta la gente, todo lo que son y pueden llegar a ser.

¿Y tú, ya sabes cómo quieres ser?

Certificados

Estoy certificada en coaching personal y ejecutivo por ICF y ASESCO, así como en Coaching Educativo, Inteligencia Emocional y Heridas Emocionales con Eleva – Escuela de Coaching, donde me he ido especializando. También soy Coach de equipos y liderazgo sistémico. Soy terapeuta de duelo y trabajo de partes, especialista en trauma y apego. Además, soy Practicioner en PNL (Programación Neurolingüística), mentora y supervisora de coaching ecointegrativo y cuento con un Máster en psicología, counselling y terapia Gestalt.

Sesiones

Acompaño en sesiones individuales y grupales, sobre todo a jóvenes y adolescentes. También diseño e imparto talleres, charlas y formaciones para alumnado, profesorado, familias y profesionales de muy diversa índole.

Voluntariados

Compagino mi labor profesional con tres proyectos que me conectan profundamente con mi propósito:

– Soy voluntaria formadora en inteligencia emocional para adolescentes, vicepresidenta y miembro de la Junta Directiva de la ONG Desata Tu Potencial.
– Acompañoy facilito de manera voluntaria en el proyecto social La Akademia, donde acompaño a jóvenes de entre 18 y 23 años en educación emocional, talento y autoestima.
– Colaboro como voluntaria en La Niña Amarilla, ofreciendo charlas de prevención del suicidio en centros educativos, un compromiso muy íntimo para mí desde mi propia historia personal como sobreviviente.

Quién soy más allá de la profesión

Soy una aprendiz eterna. Me apasionan la inteligencia emocional, la neurociencia, la comunicación no violenta, la disciplina positiva y todo lo que me permita comprender mejor a las personas y al mundo. Soy una lectora incansable, amante de la naturaleza y los animales (convivo con dos gatos maravillosos) y siempre que puedo me escapo a la montaña, donde encuentro la serenidad y la belleza de los caminos menos transitados. Me nutren las conversaciones profundas, reír, pensar, pasear y el geocaching.

Acompaño a quienes se sienten desorientadxs, frustradxs, sobrepasadxs o bloqueadxs a reencontrarse con sus fortalezas y su fuerza interior para descubrir sus propias respuestas. Creo profundamente que no existe mayor libertad que la de ser una misma, unx mismx, y lo sé porque ese ha sido mi propio camino.

Creé Eduko con toda la ilusión, la convicción y el corazón de quien desea ser parte del cambio que quiere ver en el mundo. Si te resuena, si estás en un momento de búsqueda o de reinicio… te invito a comenzar este viaje de autodescubrimiento conmigo.